lunes, 4 de octubre de 2010

Amor divino


AMOR DIVINO


Ella lo sintió llegar por detrás, y el no se dejo esperar. Así que le
atravesó la espalda con un gran cuchillo con empuñadura de
madera que guardaba solo para una ocasión semejante. Mientras
ella sentía su garganta llena de sangre y un ardor que era como si
tuviera el cuerpo prendido fuego, los niños jugaban a los
inocentes juegos de su edad. Ni se percataban que dentro de la
casilla de madera con chapas de cartón, que la hacia mas triste de
lo que era, el aire se llenaba de terror, las respiraciones se
mantenían el mayor tiempo posible y la parca se hacia presente
una vez mas, sin haber sido llamada. Después de cometer lo que
sus voces le habían dictado, dejó el cuchillo clavado en su
victima, y recordó su última relación sexual, recordó el placer de
lo que penetraran con el puño, también recordó lo que le
susurraba al oído su sometedor: ¿Te encanta ,no? Putito .
Entonces largó el llanto , que lo tenia contenido durante
toda la desgarradora escena.
Ella quedo tendida en el piso de escombros de la casilla, y
él lleno de angustia por sus recuerdos sexuales, comenzó a
desvestirla hasta dejarla desnuda , se acercó a su cara, que
estaba blanca, fría, con gesto dulce, como un ángel dormido.
Comenzó a besarla suave , con cuidado, mientras sus rodillas
se bañaban de sangre ansiada por él, En ese momento se paró
de golpe y miró a su alrededor, como si alguien lo hubieran lla-
mado . Cambió la expresión de su rostro, pasó de loco asesino, a
la mas amable de las personas . Entonces habló solo y dijo:
- Si si, ya voy.
Buscó la forma de que nadie lo viera, tuvo que saltar
una pequeña reja que se encontraba al fondo de la casa,
por ahí se escabulló .
Cuando llego a la capilla, la única del barrio, se sacó
la ropa manchada de sangre, se dio una ducha rápida
y ya estuvo listo para seguir derramando amor a todos
los fieles que lo visitaban en la casa de dios.
-

jueves, 16 de septiembre de 2010

Ya no quiero volver




Ya no quiero volver

Mis venas se abren con placer a la luz del sol.
Tus caricias que se hacen desear apuran el recorrido de mi sangre.
Nada es suficiente nunca, si te amo no sirve de nada.
Acaricia otra vez la soledad de mi alma, dame seguridad
aunque sea de desprecio, deja que yo beba de tu prometida sonrisa.
El frio de la noche duele hasta los huesos, y tus palabras que tienen la brutalidad
de una cruel bestia no reconfortan el cansancio del sueño frustrado.
Unas flores flotan en la laguna de los ángeles desnudos.
Esas aguas extrañas me llaman tiernamente como una vez lo hizo
tu corazón prometedor.
El cazador busca su rumbo hacia la presa, el alimento se
descompone en la bandeja dorada, y el hambriento siente el ardor
de su desesperación en la melancolía del encierro. Sus uñas
se quiebran en pedazos de cavar en la tierra buscando su libertad, esperando
que vuelvas a buscarlo con esa desesperanza que sienten los animales
al dirigirse hacia el matadero.
Las sombras hacen que vuelva el frio, nadie quiere abrazar sin conseguir algo a cambio.
Los egos del amado son demasiado crueles , incapaces de curar una herida,
impotentes ante el pedido de piedad. Se desprenden bruscamente de su insignificante
carga , casi como un parasito que no los dejaba ser.
Es imposible volver . ya no quiero sentir el ahogo del desprecio.

A Aguirre

jueves, 22 de julio de 2010

Imperfecto - One secret





Noche de infierno. A Rimbaud

He engullido un estupendo trago de veneno. -¡Sea tres veces
bendito el consejo que me ha llegado!- Las entrañas me arden.
La violencia del veneno retuerce mis miembros, me vuelve deforme,
me abate. Muero de sed, me ahogo, no puedo gritar. ¡Es el
infierno, el castigo eterno! ¡Ved cómo el fuego vuelve a levantarse!
Ardo como es debido. ¡Vamos demonio!
....................................................
Las alucinaciones son innumerables. Es lo que siempre he tenido:
no más fé en la historia, el olvido de los principios. Me callaré:
poetas y visionarios tendrían envidia. Soy mil veces el más rico,
seamos avaros como el mar.
.........................................................
¡Bah!, hagamos todas las muecas imaginables.
Decididamente, estamos fuera del mundo. Ya, ningún sonido. Mi
tacto ha desaparecido. ¡Ah!, mi castillo, mi Sajonia, mi bosque de
sauces. Las tardes, las mañanas, los días......¡Qué cansado estoy!

sábado, 10 de julio de 2010

Niña hermosa





Niña hermosa

No me dejes niña triste. Quiero seguir viendo tus huellas
en el sendero verde.
No me dejes por favor. Quiero acompañarte hasta
el fin de tus penas.
No te vayas mi niña dulce. Recostá tu voz mientras
canto una canción de cuna.
No desaparezcas mi amor. Todavía no estoy listo
para estar solo.
No busques mas nada. Quiero ser quien rejunte
tu alma resquebrajada.
No te lleves mis sueños con vos. Por favor no te vayas
sin dejarme acompañarte.
Quiero verte dormir o hacerlo junto a vos. Si me dejás
rondare en tu vida para siempre.
No quiero llegar y buscarte. No quiero
sentir la mala noticia.

A Aguirre

domingo, 11 de abril de 2010

Olga Orozco - Para Emilio en su cielo




Para Emilio en su cielo


Aquí están tus recuerdos:
este leve polvillo de violetas
cayendo inútilmente sobre las olvidadas fechas;
tu nombre,
el persistente nombre que abandonó tu mano entre las piedras;
el árbol familiar, su rumor siempre verde contra el vidrio;
mi infancia, tan cercana,
en el mismo jardín donde la hierba canta todavía
y donde tantas veces tu cabeza reposaba de pronto junto a mí,
entre los matorrales de la sombra.

Todo siempre es igual.
Cuando otra vez llamamos como ahora enó el lejano muro:
todo siempre es igual.
Aquí están tus dominios, pálido adolescente:
la húmeda llanura para tus pies furtivos,
la aspereza del cardo, la recordada escarcha del amanecer,
las antiguas leyendas,
la tierra en que nacimos con idéntica niebla sobre el llanto.

¿Recuerdas la nevada? ¡Hace ya tanto tiempo!
¡Cómo han crecido desde entonces tus cabellos!
Sin embargo, llevas aún sus efímeras flores sobre el pecho
y tu frente se inclina bajo ese mismo cielo
tan deslumbrante y claro.

¿Por qué habrás de volver acompañado, como un dios a su mundo,
por algún paisaje que he querido?
¿Recuerdas todavía la nevada?

¡Qué sola estará hoy, detrás de las inútiles paredes,
tu morada de hierros y de flores!

Abandonada, su juventud que tiene la forma de tu cuerpo,
extrañará ahora tus silencios demasiado obstinados,
tu piel, tan desolada como un país al que sólo visitaran cenicientos pétalos
después de haber mirado pasar, ¡tanto tiempo!,
la paciencia inacabable de la hormiga entre sus solitarias ruinas.

Espera, espera, corazón mío:
no es el semblante frío de la temida nieve ni el del sueño reciente.
Otra vez, otra vez, corazón mío:
el roce inconfundible de la arena en la verja,
el grito de la abuela,
la misma soledad, la no mentida,
y este largo destino de mirarse las manos hasta envejecer.


De: Desde lejos




OLGA OROZCO



jueves, 1 de abril de 2010

cristianismo??

... `` la fe no ha conseguido aun transportar verdaderas montañas, aunque se haya
afirmado no se por quien, pero sabe colocar montañas donde no las hay.




domingo, 14 de marzo de 2010

PERVERSION


Voy a dar el ultimo suspiro, hondo, desmedido.
Las hojas de los arboles comienzan a caer en este otoño tibio, solo porque a llegado su momento.
La noche se desvanece, simplemente porque llega a su fin.
El silencio de la madrugada es ruidoso, solitario, casi cruel. Tan cruel como ese dios perverso que parece masturbarse con el sufrimiento de su mundo amado y no siente culpa cuando castiga al más débil, al desprotegido por el mismo.
Cuando el tiempo flota como ahora, recuerdo mi inocencia y que me daba lo mismo matar o morir, soñar…
Ya me dijiste de tu desprecio, no hace falta dejarme ciego.
Las mariposas dejan caer sus alas sumisamente, como dejo mi cuerpo a merced del tiempo y el lo corroe, placenteramente, asfixia hasta el alma, apaga su luz lentamente, tan despacio que ni logro sentirlo.
Cada palabra se despedaza, se parte en mil fragmentos. Nunca podre juntarlos, nunca mas.


A Aguirre