martes, 18 de enero de 2011

Las cenizas




Las cenizas

Ya no quisiera que me busques como lo haces.
El amoroso monstruo pretende tocarme con sus brazos
toscos y poco cuidadosos. Amenazan con acercarse malvadamente certeros.
Los arboles secos que me rodean se caen a pedazos, ya no me protegen como en el pasado
y dejan el paso libre para que cualquiera pueda dañarme.
Yo no puedo regarlos ni atenderlos porque seria inútil perder mis fuerzas ante el inevitable
destino del perecido vegetal.
Antes guardaba el canto de los pequeños pichones y ahora
se resquebrajan sus ramas sufrientes debilitándose.
Necesitare mañana su sombra tan fresca que hacia mis tardes mas sosegadas.
Quedara el espacio vacio sin esa presencia y el malvado monstruo hará
su pagana fogata con todos los restos que logro juntar . Yo lo acompañare a desgano,
pero me calentare con las brazas que su provechoso tronco nos logro dar.
La amistosa oscuridad se acomodara en la noche, pero no le temeré para nada,
ahora vagare en su esencia que me llevara a lo desconocido o no tanto, porque
ya es costumbre que las fogatas hagan cenizas de mi resentido ser.

Texto e imagen A Aguirre

2 comentarios:

claudia dijo...

muchos de nosotros tenemos algún resentimiento escondido o al descubierto
generalmente son por injusticias

pero por mas que hubiera un libro de quejas, nadie lo leeria

"de nada, ojote" :)
besos

claudia dijo...

pd. y siempre escribis muy bien