lunes, 17 de agosto de 2015
Poema
El agua llegó. Ahogó a los cachorritos que tanto cuidaba. Llegó a las 6 de la mañana. Tapó la cuna del bebé, arruinó mi alimento, mi cama. Y a todos los cuerpos de la casa. Ahora dicen/que me van a ayudar a reconstruir mi vida llena de muerte
///// A.A
jueves, 30 de julio de 2015
Poema
Estamos esperando-que a los espejos les duela nuestra imagen-que los insectos descubran su fragilidad-antes de ser consolados por la mano de una niña sin vientre-esperamos los besos de una madre-que pudieron cuidarnos tiernamente con sus muñones-esperamos el amanecer-el árbol-a los perros masticando telarañas-estamos esperando ese dulce susto-que nos regala la muerte en cualquier momento///////
A.A
Poema
Para que sirve construirle soledad a este cuerpo que no sirve de nada.? para que sirve clavarse las palabras en los labios/sino para amantar la niñez de las tinieblas? Para que sirve verte?/si después se me parten los dedos extrañandote//////////
A.A
miércoles, 3 de junio de 2015
EL DIA QUE MAXIMO MATÓ A CRISTINA
Eran las 2 de la madrugada y Cristina tenía mucha sed. Entre sueños se levantó a buscar un vaso de agua. Escuchó ruidos en el living y se asomó para ver quien estaba todavía levantado. Máximo, Amado y Wado estaban sentados en el sofá a media luz. El reflejo de la tele les daba enl a cara. Se les podía ver brillar los ojos grandes como lechuzas por la dureza que tenían. Cristina se acercó sin avisar. Máximo trató de tapar el poco de merca que quedaba en un plato. Enseguida se dio cuenta de lo que estaban haciendo.Medio enojada le dijo a su hijo: - ¿Qué te dije? Vos vas a terminar como tu padre. Él la miró avergonzado por la situación y le respondió sin levantarse-Andà a dormir mamá. Dale. Esas escenas eran recurrentes. Desde la muerte de su padre Néstor, Máximo tomaba cocaína casi todas las noches. Medio molesto separó y caminó hacia el balcón. Amado y Wado lo acompañaron. Los tres se quedaron callados mirando la ciudad. Pasaron unos minutos. Amado rompió el silencio y dijo: –Tranqui Max… tu vieja se preocupa. Ya sabés …por lo que le pasó a tu viejo. Se mataba en las reuniones de gabinete con nosotros. Altas rayas se hacía. Y después ….bueno… Máximo lo miró y no le respondió nada. Solo dijo mientras marcaba el número en su celular: - Che voy a llamar al transa para pedirle una bolsita más. Cristina pretendía arruinarles la noche de diversión. Entonces volvió a aparecer y llamó solo a Máximo. Se podía escuchar como discutían. Ella decía que lo iba mandar al sur, porque acá se sarpaba.Andaba de joda todas las noches. Terminaron de hablar y Máximo volvió gritando al living : - MAÑANA ME VOY A LA MIERDA. BASTA MAMÁ!! Sonó el nextel. Un seguridad en la planta baja le avisó a Máximo que llegó el delivery. -Pagale y subimela. Yo te doy acá -le respondió. El seguridad golpeo la puerta y le pasó disimuladamente el paquete con la cocaína. Máximo le dio 500 pesos y le dijo: -Andá no más .Gracias. Se sentó enseguida. Tiró toda la merca en el plato y armó una buena línea. Se volcó de lleno con un billete enrollado en su nariz y la inhaló desesperadamente haciendo la cabeza hacia atrás. Wado y Amado miraban la escena agazapados, esperando su turno. Máximo balbuceaba tocándose la nariz conla punta de los dedos: - Está buena. Cristina se dio cuenta que algo pasaba en el living . Volvió a entrar de golpe y dijo enojada.: - Ya basta che! Ustedes dos váyanse. Vamos. Amado bajó la cabeza y con un poco de vergüenza se dirigió a la puerta. Wado tartamudeo como de costumbre unas disculpas y desaparecieron los compañeros de andanzas en un minuto. Máximo quedó solo y duro como estaca sentado en el sofá. Cristina no quiso seguir discutiendo y se volvió a su habitación. Máximo últimamente estaba consumiendo mucha cocaína. Cuando se quedaba solo le daba paranoia. Veía sombras y sentía que alguien le hablaba. Un par de veces en compañía de otras personas, preguntó si no escuchaban ruidos,que nadie mas podía escuchar. Con la cantidad de cocaína exagerada que consumió empezó a sentirse mal. El pecho oprimido, y con una angustia que lo ponía muy incomodo. Se encerró en su cuarto con la luz apagada. Solo entraba el reflejo de las luces por la ventana. Se le aparecían sombras. Sentía como si fueran a atacarlo fantasmas negros, caras monstruosas y su corazón le latía a mil por horas sin poder controlarlo. Abrió el cajón de su mesa de luz y sacó un revólver que usaba para ir a practicar tiro con un amigo de la seguridad. Lo sostenía entre sus manos que no le dejaban de temblar. Máximo respiraba hondo.Trataba de calmarse. Empezó a escuchar una voz a lo lejos, un eco que decía su nombre. Se sintió muy temeroso en medio de la oscuridad. De golpe se abrió la puerta. Máximo vio una imagen borrosa y disparó dos veces. Los destellos iluminaron por segundos la habitación. No entendió qué pasó. Ensordecido dejó caer el arma al piso. Le dolía el pecho. No se le pasaba el efecto de la cocaína. Los de seguridad entraron corriendo. Miraban la escena y no entendían.Gritaban su nombre: – MAXIMO! ¿Máxi estás bien? Cristina yacía tirada en la entrada del cuarto. Tenía un tiro en medio de la cara y otro en el estómago .Su camisón blanco estaba teñido de sangre.Era un dulce ángel peronista despedazado. Un seguridad la tapó rápidamente con una toalla.No iban a permitir que salga alguna imagen del cadáver en los diarios de la oposición.
miércoles, 15 de abril de 2015
EL COMPAS
EL COMPÁS
Dormía serenamente. De pronto empecé a sentir que me acariciaban debajo de la bombacha. Abrí los ojos y lo vi sobre mi. Era mi hermano mayor hurgándome con su dedo. En la oscuridad podía distinguir el color amarillo de su piyama. No supe qué hacer. Me congelé de terror. Antes había sentido su presencia en mi cuarto, pero no le di mayor importancia. Mi hermano está enfermo de esquizofrenia y desde hace un tiempo se le viene agravando. A veces, cuando le falta la medicación se pone violento . Tiene mucha fuerza. Se está volviendo un calvario vivir sola con él. Empiezo a sospechar algo y me da mucho miedo. Respiro y su olor se instala en cada lugar de mi cuerpo entristecido. Cuando él se dio cuenta de que estaba despierta salió de la habitación . Y sin poder pedir ayuda, solo me puse a llorar en silencio.Ahora todas las noches trabo la puerta con una silla, porque no tiene llave.
Cuando se queda mirándome fijamente, sus ojos me dan pánico. No sé cómo puede reaccionar.
Esto y rindiendo los finales para la facultad y ando con mucho sueño. Desde aquella noche duermo muy sobresaltada. Anoche llegué cansadísima y me tiré a la cama sin desvestirme. Me dormí enseguida, pero como siempre me sobresalté. Esta vez al darme cuenta de que no había puesto la silla. Tarde. Mi hermano estaba entrando. Cuando quise empujar la puerta él también la empujó y me hizo volar sobre la cama. Se tiró encima mío y me tapó la boca. Su mano no me dejaba respirar. Con la otra me frotaba adentro de la bombacha sin cuidado. Me desmayé. Creo que fue un minuto. Le dio tiempo para cerrar la puerta. Traté dedarle patadas mientras se volvía a tirar sobre mí. Jadeaba y casi me aplastaba.Yo no tenía fuerzas para pelear. Cerraba los ojos y trataba de sacarlo. Apoyó su cabeza al lado de la mía. Acercó su oreja a mi boca. Se la mordí. Como un animal salvaje se la mordí muy fuerte . Le arranqué un pedazo. Saltó la sangre por todos lados. Él solamente se agarró la herida sorprendido. Lo empecé a golpear con el puño sobre la cara, como una loca , sin parar. Miré al rededor y vi todos mis útiles desparramados en el escritorio. Agarré el compás y sin pensar más le empecé a dar puntazos en la cara, en la frente, en los ojos.Clavaba con fuerzas. Todo se llenaba de sangre. Su rostro se deformaba. Su piel hecha pedazos de tantas veces que clavé ese compás. Sentía los huesos de la nariz como se quebraban. La mano ya me dolía, solo paré cuando empezó a ahogarse con su propia sangre. No sécuánto fue, pero alcanzó para que nunca más abusara de mi.
A.A
jueves, 12 de febrero de 2015
PARANOICA
Estoy re dura. Es sábado a la noche y empieza la manija. Estuve con mi novio tomando toda la tarde.
No tenemos un mango. El transa se puso la gorra .
Ya no quiere empeñarnos nada .
La oscuridad me pone un toque paranoica. Suena la cumbia fuerte en el barrio. Todos pasan a comprar escabio para las jodas. Pensamos en sacarles algún celular a los giles que salen a bailar ,bien empilchaditos o a alguna pendeja que se hace la cheta
con tacos altos en medio del barro.
Ya necesito un buen pase, de esos que te dejan la mandíbula temblequeando.
Yo sé que el forro de mi viejo tiene guita guardada. Da para ir a sarparle unos mangos. Viejo puto que me echó el otro día.
Seguimos mirándonos a los ojos, pensando en un pase ya mismo.
Entonces nos mandamos a mi casa para ver si podemos rescatar plata. No sé , la plancha… la cafetera.
Entramos despacito por el fondo. Ya están durmiendo. Empezamos a guardar lo que podemos en una bolsa. Escucho la puerta de la pieza de mi viejo.Nos quedamos quietos ,mirándonos sin hacer ruido. Parece que solamente se levantó al baño. Rogamos que no se acerque. Pero como dios nunca me escucha, sale del baño y viene directo adonde estamos. Entra a la cocina y nos ve ahí parados.
´´eh …qué hacen´´- dijo
Mi novio se le tira encima. Yo no sé qué hacer.
Mi viejo empieza a gritarnos:
´´chorros de mierda, drogados, me están robando´´.
En medio del quilombo le pego un botellazo en la cabeza. Se cae al toque desmayado. Salgo corriendo a buscar la plata donde sé que la esconde. Tropiezo con los muebles y mi hermanita me mira desde la puerta de su pieza. Trato de no mirarla porque no deja de llorar. Revuelvo papeles, ropa. Mi novio atrás, vigilando. Logro encontrar un bollito. No sé cuánto hay, cinco lucas más o menos.
“listo”-le digo sonriendo..Nos abrazamos… Nos besamos… pero no nos damos cuenta que el hijo de puta se levantó. Está a espaldas de mi novio agarrándolo del cuello.
´´dejalo, dejalo´´ -le digo mientras lo ahorca.
Agarro el pico de botella que había quedado tirado en el piso y se lo clavo en el cuello, con fuerza hasta que larga un gran chorro de sangre.
Caen los dos. Ninguno se mueve. Mi novio tiene la cara azul. Los ojos le están por reventar. Lo sacudo ahí tirado y le digo: ´´vamos mi amor. Ya tengo la plata. Vamos…´´
Mientras mi hermana me aturde .No deja de llorar.
A.A
EL COMPÁS
Dormía serenamente. De pronto empecé a sentir que me acariciaban debajo de la bombacha. Abrí los ojos y lo vi sobre mi. Era mi hermano mayor hurgándome con su dedo. En la oscuridad podía distinguir el color amarillo de su piyama. No supe qué hacer. Me congelé de terror. Antes había sentido su presencia en mi cuarto, pero no le di mayor importancia. Mi hermano está enfermo de esquizofrenia y desde hace un tiempo se le viene agravando. A veces, cuando le falta la medicación se pone violento . Tiene mucha fuerza. Se está volviendo un calvario vivir sola con él. Empiezo a sospechar algo y me da mucho miedo. Respiro y su olor se instala en cada lugar de mi cuerpo entristecido. Cuando él se dio cuenta de que estaba despierta salió de la habitación . Y sin poder pedir ayuda, solo me puse a llorar en silencio.Ahora todas las noches trabo la puerta con una silla, porque no tiene llave.
Cuando se queda mirándome fijamente, sus ojos me dan pánico. No sé cómo puede reaccionar.
Esto y rindiendo los finales para la facultad y ando con mucho sueño. Desde aquella noche duermo muy sobresaltada. Anoche llegué cansadísima y me tiré a la cama sin desvestirme. Me dormí enseguida, pero como siempre me sobresalté. Esta vez al darme cuenta de que no había puesto la silla. Tarde. Mi hermano estaba entrando. Cuando quise empujar la puerta él también la empujó y me hizo volar sobre la cama. Se tiró encima mío y me tapó la boca. Su mano no me dejaba respirar. Con la otra me frotaba adentro de la bombacha sin cuidado. Me desmayé. Creo que fue un minuto. Le dio tiempo para cerrar la puerta. Traté dedarle patadas mientras se volvía a tirar sobre mí. Jadeaba y casi me aplastaba.Yo no tenía fuerzas para pelear. Cerraba los ojos y trataba de sacarlo. Apoyó su cabeza al lado de la mía. Acercó su oreja a mi boca. Se la mordí. Como un animal salvaje se la mordí muy fuerte . Le arranqué un pedazo. Saltó la sangre por todos lados. Él solamente se agarró la herida sorprendido. Lo empecé a golpear con el puño sobre la cara, como una loca , sin parar. Miré al rededor y vi todos mis útiles desparramados en el escritorio. Agarré el compás y sin pensar más le empecé a dar puntazos en la cara, en la frente, en los ojos.Clavaba con fuerzas. Todo se llenaba de sangre. Su rostro se deformaba. Su piel hecha pedazos de tantas veces que clavé ese compás. Sentía los huesos de la nariz como se quebraban. La mano ya me dolía, solo paré cuando empezó a ahogarse con su propia sangre. No sécuánto fue, pero alcanzó para que nunca más abusara de mi.
A.A
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